Por una Educación para la Emancipación


La organización política y social Justicia Global apoya la lucha histórica de la Asociación Dominicana de Profesores -ADP-, por lograr un 4 por ciento del Producto Interno Bruto para la Educación, como establece la ley 66-97.

Durante años el sindicato único de maestros y maestras de nuestro país
-la ADP- ha reclamado condiciones de trabajo dignas y sueldos justos para los maestros y maestras, con el más alto objetivo de propiciar una educación de alta calidad a los niños, niñas y adolescentes del país. Así como desde sus sectores más progresistas, la ADP siempre ha reclamado la mejoría de las condiciones en que se imparte la docencia.

1. Acompañamos el proceso histórico que está movilizando a las personas en las aulas y en las calles. Esta lucha es hoy encabezada por la Coalición “Educación Digna”, ya compuesta por unas 194 organizaciones, una muestra del mayor nivel de conciencia y unidad de las organizaciones sociales por un aspecto tan elemental para nuestro pueblo como lo es la educación.

2. Rechazamos la política de una “educación de cemento” -mucha pared y poco conocimiento- con la que se ha proyectado la educación en nuestro país. La respuesta presidencial a la demanda del 4 por ciento para educación es negligente. Resulta un mecanismo para mantenernos sesgados, silenciados y desconectados de nuestra realidad asumiendo que el progreso sólo se mide en edificios pintados.

3. Denunciamos el control de la educación por parte de las editoras. Éstas promueven una educación mercantilista desvinculando al maestro y a la maestra de su rol como formadores de conciencia y promotores de cambio, para relegarles a transmisores de información. A su vez preparan recursos didácticos para el estudiantado que no guardan relación entre si, ni con la realidad produciendo retención de información aislada del contexto histórico, social, político, económico y cultural en que fueron dados los hechos.

4. Denunciamos la precariedad formativa-didáctica con la que el cuerpo magisterial desempeña su labor. Las maestras y los maestros se han convertido en cuidadores más que formadores integrales. La sobrecarga de trabajo, la poca valoración y poca remuneración económica impiden e invisibilizan el pleno ejercicio de la labor magisterial.

Las maestras y los maestros tienen derecho a una vida digna, a un trato respetuoso en los centros educativos y por parte de las familias a quienes educan. Necesitan contar con tiempo y recursos que les permita producir conocimiento.

5. Señalamos que la apatía, desconexión y pasividad con el que la población estudiantil está presente en las aulas es desoladora. La cultura del miedo a la pregunta, a generar debate y contradicción en los centros educativos ha reducido el aprendizaje a una receta cuyo contenido no describe la utilidad de las materias. Por tanto, no conecta con la realidad dentro y fuera de las aulas, convirtiendo el proceso cognitivo en “gavetero de información”. Esto a su vez bloquea al estudiantado como sujeto con la capacidad de crear y de vivenciarse como un ente participativo-activo.

Las y los estudiantes tienen derecho a recibir una educación de calidad donde la didáctica contemple la diversidad desarrollada en un ambiente sano que propicie un real aprendizaje que integre la vida.

Así mismo, es importante reconocer que la educación es una labor que trasciende las aulas, es decir asumir la creencia de que sólo el magisterio ha formar el ser humano solidario es un acto irresponsable. Todas y todos debemos ejercer la responsabilidad colectiva de la producción de conocimiento que nos permite elevar las condiciones y calidad de vida.

Un pueblo con educación es un pueblo vivo que se organiza, se moviliza y reivindica amar la vida. Ese amar la vida implica abrazarla activamente, participativamente y conscientemente defendiendo siempre el derecho de todo ser humano a La Dignidad.

Hacemos el llamado a manifestarse por una Educación para la Emancipación. Una educación de calidad solo será posible en la medida de que rompamos con la lógica fragmentadora y asumamos una educación que entusiasme, que transforme, que libere la palabra a través de promover y practicar la inteligencia colectiva. La lucha por la educación es parte de la organización comunitaria y la movilización hacia una sociedad de relaciones basadas en el respeto, la solidaridad, la justicia y el amor.

Justicia Global

6 de Diciembre 2010


Una respuesta a “Por una Educación para la Emancipación

  1. MOVIMIENTO DE EDUCACION PARA LA EMANCIPACION

    saludos desde El MOVIMIENTO DE EDUCACIÓN PARA LA EMANCIPACIÓN Venezuela les acompañamos en su lucha

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s