Reflexiones de una joven trabajadora

Por Raquel Ovalle, Justicia Global.

En esta semana en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, casualmente en la empresa en que trabajo actualmente, se han venido dando diversas reuniones y encuentros con los empleados y empleadas con el fin de informarnos de los planes de trabajo y visión que se tiene.

Esos encuentros me han generado algunas reflexiones de cómo el sistema capitalista materializa la discriminación y explotación a la juventud trabajadora en los espacios de trabajo, en muchas ocasiones con actitudes y situaciones tan sutiles que nos pueden pasar por encima sin darnos cuenta.

Busco con esta reflexión empezar a identificar esas sutilezas, a partir de 4 elementos que ire desarrollando en esta reflexión. Estos son: la dinámica de trabajo, los antivalores que se promueven en el espacio laboral, la unidad y consolidación de la burguesía y qué podemos ir haciendo ante estas sutilezas.

1.     La dinámica de trabajo

Además de esos modelos de trabajo que actualmente se promueven desde el sector servicios, por ejemplo, la instalación en incremento de empresas como los call centers, multinacionales de comida, turismo e industria que contratan jóvenes y mujeres principalmente con baja remuneración y en condiciones que provocan vivir para trabajar; la dinámica de los trabajos a medio tiempo sin los beneficios de ley; la dinámica de subcontratación para servicios, etc, así también existe otro modelo que se está promoviendo como modelo de gestión o gerencia en las empresas.

Ese modelo al que me refiero es a la dinámica de manejarse con equipos de trabajo pequeños y subcontratar los servicios. Ciertamente, algunos podrían decir que esto puede representar un “avance“ para las personas trabajadoras porque se pueden incrementar los beneficios y las bonificaciones pues se distribuyen entre menos personas.

Pero, ¿qué ocurre en la realidad en donde trabajamos?, ¿cómo ese modelo se va materializando?. Por un lado, se va centralizando la toma de decisiones en una o dos personas, quienes son los que visualizan el cómo se harán, mientras otro equipo ejecuta. Esto nos afecta directamente como juventud y personas trabajadoras pues todo el trabajo de diseño y de pensamiento estratégico se queda concentrado en la burguesía y no en quienes tenemos la interacción con la realidad o desde las personas o las redes locales.

Eso nos convierte y va creando perfiles de una juventud trabajadora como asistentes de las “cabezas“ y no como personas con conocimientos, con liderazgo y con aportes valiosos a los procesos. Y por ese mismo camino y bajo esa misma dinámica es que se van formando a jóvenes y mujeres en el servicio del capitalismo, recibiendo su formación desde la escuela, técnica o universidad orientada a los perfiles –de capacidades y de valores- que requiere el empresariado.

2.     Los anti-valores que promueve el capitalismo en lo laboral

Bajo este modelo de un pequeño grupo de personas trabajadoras, de servicios y de las distintas dinámicas que he mencionado, vamos viendo como el acceso y la permanencia en esos mismos puestos de trabajo se crean en base a antivalores. La competencia, el “ponerse alante“,  el evaluar para tronchar al otro o la otra, el buscarse un “padrino“ que proteja, son las reglas del juego en el mundo laboral capitalista y si no cumples con esas habilidades dentro de tu perfil, tienes la alternativa de adaptarte y jugar las mismas reglas, tener pequeños logros desde dentro o salir de esa dinámica.

Si te adaptas caes en la dinámica siguiente: compites para entrar y una vez en el puesto vives evaluando a los y las demás, lo cual se utiliza para eliminar puestos y desemplear personas. De esta dinámica una de las mayores consecuencias es el miedo que nos han creado a las consecuencias de la autocrítica y co-crítica, pues nos vamos creyendo que pensar, criticar o evaluar son roles solo de los jefes y si lo hacemos entre nosotros y nosotras, entre empleados iguales, es con la intención de quitarle el trabajo al otro o la otra. Te mantienes en el trabajo en base a esos antivalores que son los que te permiten garantizar que no serás del ejercito de reserva.

Esos antivalores no se quedan en el espacio laboral. Son esos antivalores los que llevamos a nuestros hogares, familias, amistades, círculos, organizaciones, esos mismos que nos enseñan en la televisión, esos mismos que vemos como las formas de sobrevivir en este sistema.

3.     El sector empresarial está muy claro, consolidado y unido para sus fines.

Esto no sólo lo podemos ver porque existe un Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) o porque al ser privado, se tiene mayor control y seguimiento porque se ponen en juego inversiones económicas de las que se espera un retorno. Esto también lo vemos bien claro en las visiones de trabajo. Fijémonos: las palabras “Ser el mejor“, “Retorno“ e “Inversión“ predominan en los discursos y esto sí nos muestra su claridad de hacia donde empujar, con quienes y cómo. En ese con quienes, conectando con la reflexión pasada, desde este modelo capitalista se promueve actualmente esos equipos pequeños que asistan y apoyen, pues es la manera de concretizar y garantizar que otras visiones no capitalistas se cuelen y que la visión burguesa sea la promovida. Desde departamento como fundaciones, Recursos Humanos, Inversión Social y demás, ésta también es la visión.

No nos perdamos! Estos son sus fines aunque los nuevos conceptos quieran taparlo. Cualquier trabajo social que tengan las empresas, sea dicho explícitamente o no, tiene el fin de retorno. Un retorno que puede ser económico, en personas trabajadoras que cumplan los perfiles que ellos necesitan, en personas trabajadoras que cumplan el ser “ciudadano“ como ellos esperan que sean, un ser humano formado para servirles y garantizar el ejercito de reserva.

4. Yo ante esa realidad, ¿qué hago?

Como joven, mujer, trabajadora, organizada reflexionaba seriamente sobre cómo siendo mujer joven trabajadora puedo mostrar esa fuerza y firmeza en mis convicciones e ideología, aun en espacios laborales que sirven al capitalismo. Muchas veces dejamos de mostrar esa fuerza y firmeza en nuestras convicciones al sentirnos que estamos frente a un grupo de personas con ideas antagónicas y que nunca se pondrán de acuerdo.

Así también, quizás no nos sentimos con la suficiente certeza como para poner sobre la mesa propuestas o posiciones que tengamos, o nos sentimos que no podemos exigir y criticar las decisiones tomadas. Esto que solemos sentir se relaciona en cómo se nos ha enseñado a la juventud y a las mujeres que el hecho de trabajar es un favor al cual no le podemos exigir, que no tenemos ese derecho y que estamos aprendiendo, ganado experiencia para ser personas trabajadoras de “éxito“ y ese éxito no se conjuga con la exigencia.

Romper con ese engaño de que no nos merecemos más porque estamos aprendiendo, el exigir lo que nuestro trabajo vale en base a lo mucho que aporta, el saber qué como joven mujer organizada puedo construir desde ese espacio laboral para aportar a mi objetivo político de transformar la sociedad, y el saber en qué la burguesía quiere que invierta mis capacidades para sus beneficios, son de las formas en que podemos sobrevivir como personas trabajadoras, haciendo del lugar donde trabajamos un canal más para nuestros fines de transformación, una vía para organizar, una vía para movilizarnos como jóvenes, como mujeres, como trabajadoras.

Una respuesta a “Reflexiones de una joven trabajadora

  1. Muy buen análisis compañera! En nuestra organización nos han formado y nos estamos formando en valores integrales para ser mejores personas y construir una sociedad de justicia. Ante esos anti-valores que les interesa al sector empresarial no podemos cegarnos, y responder a ellos desde una posición pasiva, a veces pensando en no perder ese salario, que apenas alcanza para subsistir. Importante reflexionar de cómo mantener nuestra ideología y práctica revolucionaria, en un ámbito tan viciado de valores de competencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s