‘Ocupar Wall Street’, el Che y la educación política para la transformación

Esta es la tercera de tres reflexiones sobre el Dr. Ernesto Guevara de la Serna, el Che, con motivo al 44 aniversario de su caída en combate en la selva boliviana.

Manifestantes que ocupan Wall Street, el distrito financiero de Nueva York, escuchan una exposición, una de la gran diversidad de actividades que lleva a cabo el movimiento Occupy Wall Street en su protesta continua desde el 17 de septiembre. (Fuente externa)

Mark Porter Webb, Justicia Global, Nueva York

Las últimas semanas han traído un cambio inmenso en la energía y la perspectiva de las personas progresistas de Estados Unidos. El movimiento Occupy Wall Street ha crecido a gran escala desde que algunos manifestantes se instalaron el pasado 17 de septiembre en la plaza Liberty Square, a pocas cuadras del centro del distrito financiero, Wall Street, de la ciudad de Nueva York.

“Occupy Wall Street”, es un llamado a “ocupar” pacíficamente el distrito financiero para protestar la brecha de desigualdad entre las élites económicas y las grandes mayorías que se encuentran con cada vez menos.

El movimiento ha cogido fuerza con el apoyo de varios de los más grandes sindicatos de la región, entre ellos los United Auto Workers y la American Federation of Labor-Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO).

Manifestantes exigen "empleos, no guerra" y "el pueblo por encima de los beneficios", en una protesta en la ciudad de Nueva York. (Fuente externa)

El pasado miércoles 5 de octubre, marcharon más de 5 mil estudiantes, sindicalistas, familias y otras personas al Ayuntamiento de Nueva York, exigiendo que se transforme el sistema económico que beneficia sólo el 1 por ciento de la población a costa de los demás 99.

Ocupar Wall Street se ha multiplicado a nivel nacional en EEUU. Desde que la protesta inicial continua comenzó el pasado 17 de septiembre, se ha desarrollado toda una ola de energía renovada, resistencia y protesta a lo largo y ancho del país. Decenas de “ocupaciones” han surgido en todo Estados Unidos.

Personas estudian y comparten libros en "la biblioteca del pueblo" en la plaza Freedom Square en Nueva York, como parte del componente educativo del movimiento Occupy Wall Street en Nueva York. (Fuente Justicia Global)

Esta energía creativa ha sido la chispa para más que protestas, marchas y confrontaciones con la policía. Un componente fuerte del movimiento ha sido opacado por los medios de comunicación de las élites según su interés de pintar las ocupaciones como “sin propósitos y sin soluciones”. Este componente es la educación política para la transformación.

Diariamente a las 6 pm, exponen en foros abiertos personalidades como la periodista Naomi Klein y la escritora Barbara Ehrenreich. Todos los días hay talleres, grupos de estudio y acción y otras actividades educativas como partes integrales de la “ocupación”.

¿Por qué concentrarse en la educación política para la transformación? ¿Por qué no es suficiente protestar y marchar, para construir un movimiento transformador de esta sociedad?

Esta semana conmemoramos el 44 aniversario del asesinato de Ernesto “Che” Guevara, a manos de la CIA y las fuerzas armadas bolivianas. El Che ha sido reconocido por su dedicación a la lucha internacional dentro de la revolución cubana, además de su participación en los intentos revolucionarios en el Congo y Bolivia. Sin duda, el Che proponía “la acción directa”, y su vida era ejemplo de esta convicción: pasó la vida adulta luchando por la creación de una sociedad nueva.

Lo que es muchas veces ignorado de la vida del Che, es su comprensión de la importancia de la educación política para la transformación, como mecanismo de crear una revolución duradera. En 1965 escribió:

En momentos de peligro extremo es fácil potenciar los estímulos morales; para mantener su vigencia, es necesario el desarrollo de una conciencia en la que los valores adquieran categorías nuevas. La sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela.

Mientras los momentos de crisis pueden crear grandes levantamientos y el descontento popular, el Che sugiere que estas cosas por sí solas no crearán los nuevos valores necesarios para la transformación continua y cotidiana. Se necesita una educación política para la transformación que llegue a toda la sociedad, para convertir la protesta en cambio social revolucionario.

La "biblioteca del pueblo" es un recurso para las miles de personas que hacen sentir su descontento ante la desigualdad social. Los y las manifestantes se educan mientras protestan, a través de talleres, grupos de estudio y acción y otras actividades diarias en las plazas y parques de Nueva York. (Fuente Justicia Global)

El movimiento Occupy Wall Street está viviendo este reto. Lo lleva en el corazón, lo lleva en la mente y lo lleva a las calles.

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